Una maniobra puede detener una línea, comprometer una estructura o poner a una persona en riesgo en cuestión de segundos. Por eso, cuando se pregunta qué norma aplica al izaje, la respuesta correcta no es el nombre de una sola norma: en México, el cumplimiento se construye con una norma principal de seguridad laboral, disposiciones complementarias y estándares técnicos que definen cómo seleccionar, inspeccionar y usar cada accesorio.
Para responsables de seguridad, mantenimiento, compras y operación, entender esta relación permite evitar dos errores frecuentes: adquirir equipo con capacidad insuficiente o asumir que una eslinga certificada, por sí sola, vuelve segura toda la maniobra.
¿Qué norma aplica al izaje en México?
La referencia principal para las actividades de manejo de materiales, incluido el uso de equipos y accesorios para elevar cargas, es la NOM-006-STPS-2014, Manejo y almacenamiento de materiales – Condiciones de seguridad y salud en el trabajo.
Esta Norma Oficial Mexicana establece obligaciones para el patrón y condiciones que deben controlarse durante el manejo de materiales. No funciona como una tabla de selección de eslingas ni sustituye las instrucciones del fabricante. Su enfoque es preventivo: exige que el centro de trabajo identifique los riesgos de cada actividad, establezca procedimientos seguros, capacite al personal, conserve el equipo en condiciones adecuadas y supervise su uso.
En una operación de izaje, la NOM-006-STPS-2014 lleva la conversación más allá de la capacidad nominal de una grúa o de una eslinga. Obliga a revisar el conjunto completo: peso y centro de gravedad de la carga, método de sujeción, trayectoria, personal involucrado, estado de los accesorios, condiciones del área y posibles interferencias.
La norma aplica tanto si se movilizan materiales con grúas, polipastos, montacargas u otros equipos mecánicos como si existe intervención manual en la maniobra. El nivel de control requerido depende del riesgo. No es lo mismo elevar una tarima estable y conocida dentro de una nave que posicionar una pieza irregular, de gran tonelaje o con puntos de izaje limitados.
Lo que la NOM-006 exige en una maniobra de izaje
Para fines operativos, la NOM-006-STPS-2014 debe traducirse en controles visibles en piso. El centro de trabajo debe contar con procedimientos de seguridad para el manejo de materiales y asegurar que el personal conozca los riesgos y las medidas preventivas aplicables.
Esto implica definir quién dirige la maniobra, quién opera el equipo, quién coloca los accesorios y quién puede ingresar a la zona de riesgo. También implica evitar que las personas permanezcan debajo de cargas suspendidas o dentro del radio de posible caída, giro o desplazamiento de la carga.
La inspección es otro punto central. Una eslinga de poliéster con cortes, abrasión severa, costuras dañadas, etiqueta ilegible o exposición a sustancias incompatibles no debe seguir en servicio. En eslingas de cadena, deben revisarse elongación, deformaciones, grietas, desgaste de eslabones, seguros de gancho y componentes de conexión. Los estrobos de cable requieren atención a alambres rotos, aplastamientos, cocas, corrosión, daño por calor y condición de guardacabos, casquillos o terminales.
La norma también exige mantenimiento e inspecciones de los equipos utilizados para manejar materiales. En la práctica, esto significa mantener registros, retirar de servicio los accesorios no conformes y evitar reparaciones improvisadas. Un gancho enderezado en campo, un eslabón soldado sin procedimiento o una etiqueta de capacidad sustituida manualmente pueden invalidar la confiabilidad del sistema.
Normas complementarias que también pueden intervenir
El izaje rara vez ocurre de forma aislada. Según la instalación, el tipo de carga y el entorno, pueden aplicar otras NOM de la STPS.
La NOM-017-STPS-2008, relativa al equipo de protección personal, es relevante para definir casco, calzado de seguridad, guantes, protección visual y otros elementos requeridos conforme al análisis de riesgo. El EPP no elimina el peligro de una carga suspendida, pero protege frente a riesgos residuales como atrapamientos, aristas, golpes o proyección de partículas.
La NOM-026-STPS-2008 puede intervenir en la identificación de áreas, señalización y colores de seguridad. Delimitar la zona de maniobra, identificar rutas y establecer avisos comprensibles ayuda a impedir el acceso de personal ajeno durante un levantamiento.
Cuando la actividad se realiza en construcción, la NOM-031-STPS-2011 añade obligaciones específicas para condiciones de seguridad y salud en obras. Si el izaje se relaciona con trabajo en alturas, por ejemplo al recibir una carga en una plataforma elevada, también debe revisarse la NOM-009-STPS-2011.
Para operaciones con exposición manual a cargas, posturas forzadas o movimientos repetitivos, puede ser aplicable la NOM-036-1-STPS-2018, enfocada en factores de riesgo ergonómico por manejo manual de cargas. Aunque una grúa realice la elevación principal, el personal puede seguir expuesto al guiar, acomodar o conectar piezas pesadas.
Los estándares técnicos definen el accesorio correcto
La NOM-006 establece el marco de seguridad laboral, pero los criterios detallados para fabricar, identificar, inspeccionar y usar accesorios de izaje suelen apoyarse en estándares técnicos reconocidos. Entre los más utilizados en la industria se encuentran los de la serie ASME B30.
Para eslingas de cadena, cable de acero, cable sintético, eslingas planas y eslingas redondas, la referencia habitual es ASME B30.9. Este estándar aborda configuraciones, capacidades, inspecciones y prácticas de uso. Para ganchos, aplica comúnmente ASME B30.10; para grilletes, anillos, tensores, argollas de izaje y otros accesorios de aparejo, ASME B30.26 es una referencia técnica relevante.
Estas normas no sustituyen a la legislación mexicana ni deben aplicarse de manera automática sin revisar el producto y la maniobra. Sí permiten establecer criterios consistentes cuando se comparan proveedores, se elaboran procedimientos internos o se definen requisitos de compra.
Por ejemplo, una eslinga puede tener una capacidad de carga vertical determinada, pero su capacidad cambia al trabajar en canasta, estrangulamiento o con ángulos entre ramales. El accesorio debe seleccionarse por la capacidad efectiva de la configuración real, no por la cifra más alta impresa en una ficha técnica.
La capacidad de carga no es suficiente
El WLL o límite de carga de trabajo es un dato indispensable, pero no resuelve por sí mismo la selección. Una maniobra segura también depende del ángulo, la geometría de la carga, el tipo de punto de conexión, el diámetro de contacto y la presencia de aristas.
En un arreglo de dos o más ramales, el aumento del ángulo respecto a la vertical incrementa la tensión en cada ramal. Si se ignora este efecto, una eslinga aparentemente sobredimensionada puede trabajar por encima de su capacidad. La distribución de carga tampoco siempre es uniforme: si el centro de gravedad está desplazado o los ramales tienen distinta longitud, uno puede recibir mayor tensión que los demás.
Las aristas vivas requieren protección específica. Una eslinga textil no debe pasar directamente sobre una esquina cortante, aunque el peso esté dentro de su capacidad. En estos casos se necesitan protectores adecuados, cambios de método o accesorios con mayor resistencia al contacto, según la evaluación técnica de la aplicación.
También debe verificarse la compatibilidad dimensional. El gancho debe asentarse correctamente en la argolla o punto de izaje, sin carga lateral, punta cargada ni interferencia con el seguro. Un grillete debe trabajar en la dirección prevista y con el perno completamente instalado. Mezclar componentes sin revisar sus capacidades y dimensiones es una fuente común de fallas.
Cómo documentar una maniobra crítica
Las maniobras repetitivas y de bajo riesgo pueden controlarse mediante procedimientos estandarizados, siempre que las condiciones no cambien. En cambio, un izaje no rutinario, cercano a capacidad máxima, con cargas de geometría compleja, espacios reducidos o riesgos para instalaciones requiere una planeación específica.
Un plan de izaje debe identificar la carga, su peso comprobado, centro de gravedad, puntos de sujeción, equipo de elevación, accesorios, configuración, capacidades reducidas por ángulo, recorrido, zona de exclusión y responsables. Si se utilizarán eslingas de cadena, poliéster o estrobos de cable, cada componente debe quedar identificado con su capacidad y condición de inspección.
La reunión previa a la maniobra permite confirmar señales de comunicación, roles, rutas de evacuación y medidas ante una desviación. El señalero y el operador deben trabajar con instrucciones claras. Si la visibilidad es limitada, la comunicación por radio puede ser necesaria, pero debe probarse antes de levantar la carga.
Comprar accesorios con enfoque de cumplimiento
Para un comprador industrial, pedir “una eslinga de cinco toneladas” no siempre es una especificación suficiente. Conviene indicar el peso de la carga, tipo de maniobra, número de ramales, longitud requerida, ángulos de trabajo, diámetro o tipo de puntos de izaje, exposición a temperatura, químicos o aristas, y frecuencia de uso.
Con esa información es posible definir si conviene una eslinga plana, redonda, de cadena grado 80 o grado 100, un estrobo de cable, grilletes, ganchos con seguro u otra configuración. La personalización no consiste solo en fabricar a una longitud determinada: debe responder a la capacidad real y a las condiciones de operación.
En SlingSafe, una solución de izaje puede configurarse con base en la maniobra y no únicamente en el peso declarado. Esa revisión ayuda a alinear el accesorio, la capacidad de trabajo y las exigencias de seguridad de la planta.
La norma aplicable es el punto de partida; la seguridad se confirma cada vez que una carga se despega del piso. Un procedimiento claro, accesorios identificados y en buen estado, y una selección técnica acorde con la operación reducen riesgos que ningún documento puede corregir después.
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